La mensualidad impagada dentro de la Ley de Segunda Oportunidad se refiere a la cuota o vencimiento no atendido por el deudor. Su acumulación puede dar lugar a mora o ejecución, siendo síntoma de insolvencia inminente.
Representa un incumplimiento parcial de las obligaciones contractuales y sirve como indicador de dificultades financieras del deudor. La reiteración de impagos puede activar intereses de demora, acciones judiciales o embargos, y constituye un elemento clave para la valoración de la capacidad de pago del deudor en procedimientos concursales o de Segunda Oportunidad. Detectar estas situaciones permite anticipar medidas de reestructuración o negociación con los acreedores.