La cuota impagada dentro de la Ley de Segunda Oportunidad se refiere a la cuota vencida y no satisfecha. Su acumulación puede originar ejecución hipotecaria o insolvencia.
En el ámbito hipotecario, la acumulación de cuotas impagadas puede dar lugar a la ejecución hipotecaria, mediante la cual la entidad financiera inicia procedimientos judiciales para recuperar el importe adeudado a través del embargo y venta del bien hipotecado. De manera más amplia, el impago reiterado puede desencadenar una situación de insolvencia, que puede conducir a la apertura de un concurso de acreedores o a la necesidad de aplicar medidas de refinanciación o acuerdos de pago.
La gestión de las cuotas impagadas es esencial tanto para la protección del acreedor como para la prevención de consecuencias graves para el deudor, incluyendo intereses de demora, comisiones y la afectación de su historial crediticio. Por ello, en procedimientos concursales o de Segunda Oportunidad, la identificación de cuotas impagadas forma parte del análisis de la masa pasiva y la capacidad de pago del deudor.