En el contexto de la Ley de Segunda Oportunidad, la transacción se refiere al contrato por el cual las partes ponen fin a un litigio o evitan su iniciación mediante concesiones recíprocas. En contexto concursal, se asimila a acuerdos de refinanciación o pagos.
Permite negociar condiciones de cumplimiento de obligaciones, quitas o aplazamientos, evitando la prolongación de conflictos judiciales y asegurando soluciones acordadas de manera voluntaria. La transacción protege tanto al deudor como a los acreedores, facilita la viabilidad económica y garantiza seguridad jurídica al formalizar compromisos claros y ejecutables, constituyendo un instrumento efectivo dentro de la Segunda Oportunidad o procedimientos de reestructuración de deuda.