La Situación de concurso enmarcada en la Ley de Segunda Oportunidad, es el estado jurídico del deudor declarado en insolvencia mediante auto judicial. Implica limitación de facultades patrimoniales y apertura de las fases concursal o de liquidación (arts. 27 y ss. TRLC).
Durante este estado, el deudor queda bajo supervisión judicial y de la administración concursal, restringiéndose su capacidad para disponer libremente de bienes y gestionar obligaciones sin autorización. La situación de concurso permite organizar de manera ordenada la identificación de la masa activa y pasiva, la calificación de créditos, la negociación de convenios o la liquidación de bienes, protegiendo a los acreedores y ofreciendo a las personas físicas de buena fe la posibilidad de alcanzar la exoneración del pasivo insatisfecho, dentro de los límites legales.