En el marco de la Ley de Segunda Oportunidad, el procedimiento concursal se refiere al proceso judicial regulado en el TRLC para gestionar la insolvencia del deudor. Incluye fases de declaración, administración, liquidación y exoneración.
Este procedimiento garantiza un tratamiento ordenado y equilibrado de las deudas, protegiendo tanto los derechos de los acreedores como la viabilidad económica del deudor. A través de sus distintas etapas se identifican los bienes del deudor, se clasifican los créditos, se adoptan medidas de conservación del patrimonio y, en su caso, se acuerda un convenio o se procede a la liquidación. Para las personas físicas, el procedimiento puede culminar con la exoneración del pasivo insatisfecho, permitiendo su recuperación económica bajo criterios de buena fe y cumplimiento normativo.