La Ley de Segunda Oportunidad es el término mediático para referirse al mecanismo previsto en los arts. 486 a 502 TRLC, que permite la exoneración total o parcial de las deudas de personas físicas insolventes.
Su finalidad es ofrecer a los deudores de buena fe la posibilidad de liberarse de las cargas económicas que no pueden afrontar y reemprender su vida económica sin el peso de las deudas. Este sistema combina la protección del deudor con la garantía de los derechos de los acreedores, estableciendo requisitos como la insolvencia real, la buena fe y el cumplimiento de determinados compromisos de pago. Representa una herramienta clave para la reintegración financiera y social del deudor.