En la Ley de Segunda Oportunidad, la Ley Consursal se refiere a la denominación histórica de la Ley 22/2003, origen del actual TRLC. Su espíritu pervive en el Texto Refundido de 2020, con especial atención a la figura del deudor de buena fe.
Esta norma supuso la unificación del régimen jurídico de la insolvencia en España, estableciendo un procedimiento único para personas físicas y jurídicas. Introdujo principios de transparencia, igualdad de trato entre acreedores y protección del deudor, sirviendo de base para el desarrollo posterior del sistema de Segunda Oportunidad. El actual TRLC mantiene su estructura esencial, actualizada para adaptarse a las necesidades económicas y sociales contemporáneas.