Dentro de la Ley de Segunda oportunidad, la hipoteca inversa es el producto financiero que permite obtener rentas periódicas garantizadas con la vivienda habitual del deudor, sin perder su uso hasta el fallecimiento.
A diferencia de la hipoteca tradicional, el deudor no realiza pagos al acreedor, sino que recibe cantidades periódicas o un pago único a cambio de que el inmueble quede como garantía. El cobro del crédito se efectúa normalmente al fallecimiento del titular o cuando se produzca la transmisión del inmueble. Este instrumento ofrece liquidez a personas mayores y garantiza la conservación del derecho de uso de la vivienda, constituyendo un mecanismo financiero regulado que combina garantía real con prestaciones periódicas al titular.