la fijación de pasivo en el marco de la Ley de Segunda Oportunidad, es la determinación judicial del importe y naturaleza de los créditos incluidos en la masa pasiva.
Este acto permite identificar qué obligaciones del deudor serán consideradas en el procedimiento concursal y cómo se clasifican según su privilegio y prelación legal. La fijación de pasivo garantiza transparencia y seguridad jurídica para los acreedores, estableciendo de manera clara cuáles créditos pueden ser satisfechos y en qué orden. Además, sirve como base para la elaboración de planes de pagos, convenios o liquidación del patrimonio del deudor, asegurando que el reparto de los recursos se realice conforme a la normativa aplicable.