En la Ley de Segunda Oportunidad, el desembolso es el pago o salida de dinero del patrimonio del deudor.
El desembolso se refiere a cualquier entrega de dinero o recursos financieros por parte del deudor destinada a cumplir con sus obligaciones, realizar inversiones, atender gastos operativos o satisfacer deudas. Desde una perspectiva contable y financiera, el desembolso representa una disminución efectiva del patrimonio líquido disponible, afectando directamente la capacidad de pago del deudor.
En el ámbito concursal, el concepto de desembolso es especialmente relevante para:
* Determinar la masa activa disponible para satisfacer a los acreedores.
* Evaluar la capacidad de pago real del deudor en planes de pagos o refinanciaciones.
* Identificar operaciones susceptibles de impugnación por parte de la administración concursal, si se realizaron pagos preferentes o fraudulentos antes de la declaración de concurso.
El control de los desembolsos permite garantizar la transparencia financiera, evitando que recursos destinados a la satisfacción de los créditos sean desviados indebidamente o utilizados de forma que perjudique a los acreedores.